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Las orejas, los ojos y las uñas
Asegúrate de que sus ojos y sus orejas estén limpios, claros y libres de cualquier exceso de secreciones. Si no están limpios, puedes limpiarlos suavemente utilizando un pedazo de gasa de algodón, diferente para cada ojo. Si sus ojos están rojos, o si tienen exceso de secreción, consulta con tu veterinario.
Con relación a las orejas de tu cachorro, si se encuentran sucias de tierra, puedes limpiarlas con una pequeña almohadilla de gasa de algodón seca, no introduzcas ningún objeto sólido ya que el oído es muy delicado y puede ser dañado con facilidad.
Un exceso de cera oscura, o alguna secreción del oído pueden indicar que tu mascota tiene ácaros en el oído o una infección. Una vez más, si este fuera el caso, consulta con tu veterinario.
Revísale las uñas a tu cachorro con frecuencia en especial las que se encuentran en el área superior de las patas, ya que no tienen contacto con el piso y pueden crecer en forma circular lastimando la pata de tu mascota. Recórtaselas, pero debes hacerlo correctamente y con las tijeras apropiadas. |